Salieron de un estado de coma profundo

Historias de jóvenes que volvieron del estado de vida vegetativo (04-05-2005)

Son más frecuentes de lo que se cree. Y reavivan el tema de mantener la vida en forma asistida. Alejandro Laurenza logró revertir su existencia vegetativa. Y Javier Ameijeiras lucha por una recuperación total.


Abren los ojos, tras un período crítico de pronósticos inciertos. A partir de ese despertar, evolucionan de una manera que la ciencia apenas comprende: después de permanecer algunos meses en estado vegetativo, comienzan a dar señales de recuperación. Son casos más frecuentes de lo que se cree, que complejizan el dilema ético del mantenimiento de la vida en forma asistida.

El debate se reavivó hace poco menos de un mes, con la muerte en EE.UU. de Terri Schiavo, la mujer que estaba en estado vegetativo desde hacía 15 años y que fue desconectada de la sonda que la alimentaba. Y dejó una pregunta que los científicos aún intentan responder: ¿qué pasa en la conciencia de estas personas?

Ayer (Ver aparte), otro caso echó más leña al fuego: el del bombero de EE.UU. que "despertó" tras diez años en coma. Y aquí, dos testimonios —el de Alejandro Laurenza y el de Javier Ameijeiras— trasladan el tema a nuestro país.

Históricamente, los médicos clasificaron a los pacientes con trastornos de conciencia en "estado de coma" o "estado vegetativo". Pero la prueba de que incluso después de un daño severo del cerebro puede existir una "mínima pero definitiva evidencia de conciencia" llevó a los expertos en neurociencias a acuñar el término "estado de conciencia mínima".

"El comportamiento de estos pacientes ocurre inconsistentemente, pero es sostenido en el tiempo para poder ser diferen ciado de un comportamiento reflejo", explica el jefe del área de Neurología Cognitiva, Neuropsicología y Neuropsiquiatría del FLENI, Facundo Manes. No obstante, advierte que "el que haya actividad cerebral no significa que la red de conciencia esté preservada. Se trata de islas de reserva cognitiva que no representan la conciencia general".

"Hay pacientes que salen del hospital en estado vegetativo persistente y, de a poco, empiezan a cambiar hacia otros estados de la conciencia. Empiezan a seguir con la mirada, mueven la cabeza, pueden incorporarse", señala el jefe de Neurotrauma del Hospital Fernández, Claudio Goldoni. A la persona en estado vegetativo "se la asimiló groseramente a una planta"—dice Goldoni—. Si no conocemos el contenido de la conciencia, aunque sea mínimo, nadie tiene derecho a retirar la alimentación, a decir que ese paciente no siente nada. Aún no sabemos bien cuáles son los finales de esta situación".

A raíz de una lesión en el cerebro, el coma (estado de inconsciencia patológica con ojos cerrados), puede ser, en el peor de los casos, la antesala de la muerte encefálica (cese irreversible de las funciones del encéfalo).

Pero, si se supera —generalmente esto ocurree entre la segunda y cuarta semana— puede evolucionar hacia un estado vegetativo.

Una persona en estado vegetativo está despierta pero sin conciencia —al menos comprobable— de sí misma o del entorno. "El paciente está desconectado del medio, conserva el ciclo de sueño y vigilia (a diferencia del coma), puede tener algunos actos espontáneos como sonidos guturales y no tiene control de esfínteres", explica Goldoni. En el país, se estima que este trastorno tiene una prevalencia de 2 a 4 cada 100.000 habitantes.

"Se llama estado vegetativo persistente a aquel que permanece un mes o más luego de una injuria cerebral traumática o no traumática", explica Manes.

En cambio, "el estado vegetativo permanente se considera irreversible —especifica Manes—. Es permanente luego de tres meses de un daño cerebral no traumático o de doce meses luego de un traumatismo de cráneo".

Según Goldoni, la edad también se tiene en cuenta: "cuanto mayor la persona, menos posibilidades de recuperación tiene".

Se interpreta que la persona ha salido del estado de conciencia mínima cuando "presenta habilidad para comunicarse —hablando o con gestos claros— o tiene capacidad para usar objetos funcionalmente, puntualiza el especialista del FLENI.

Luego, hay un tiempo prolongado en el que la evolución se da de diferentes maneras. "Algunos quedan con déficit importantes y otros mejoran lentamente sus funciones cognitivas y sus niveles de independencia funcional", indica Manes.

El conocimiento de la naturaleza de la conciencia es todavía rudimentario. Recién se están realizando las primeras "neuroimágenes funcionales" para comparar la actividad cerebral en respuesta a estímulos cognitivos o emocionales en personas con estado vegetativo y de conciencia mínima. "Desafortunadamente, estamos en las etapas iniciales de la investigación como para sacar conclusiones definitivas", dice Manes.

No hay milagros. Existen casos en que la medida de la vida no responde a los parámetros de la ciencia. Clínicamente el cerebro no reacciona. ¿Pero podemos decir que el aparato que registra esta inactividad resulta capaz de observar todo lo que está pasando? ¿No es, aunque sea como hipótesis lejana para pensar y en el peor de los casos descartar, que el instrumental no puede "especular" sobre lo inasible, donde no se encuentran certezas, porque sencillamente es un producto humano limitado a los conocimientos de una época? Los médicos reconocen que no saben qué se activa para volver de ese limbo, que aparentemente se ubica tan cerca del más allá que admite la confusión. La mayoría de los pacientes tampoco tiene ninguna memoria de ese tiempo. Es como si la vida habitara y no, al mismo tiempo y en una misma persona. Algo posible e imposible a la vez. Un misterio.

Otro caso

Se recuperó tras diez años en estado vegetativo ( 05-05- 2005)

Un bombero de EE.UU. se accidentó en 1995. Pero sorpresivamente pidió ver a su esposa.

NUEVA YORK (AP/DPA)- Casi diez años después de haber sufrido una lesión cerebral que lo dejó virtualmente mudo, un bombero hizo algo que dejó atónitos a su familia y sus médicos: pidió ver a su esposa.

Empleados de la casa de salud donde Donald Herbert había vivido más de siete años sin hablar corrieron al teléfono para llamar a su esposa Linda. Fue la primera de muchas conversaciones que el paciente tuvo con su esposa, sus cuatro hijos y otros familiares y amigos el sábado durante 14 horas, dijo el tío de Herbert, Simon Manka.

"¿Cuánto tiempo he estado inconsciente?", dijo Herbert. "Le dijimos que casi diez años", dijo el tío. "El pensó que habrían sido sólo tres meses". Herbert, que cumplirá el sábado 44 años, ayudaba a sofocar un incendio el 29 diciembre de 1995 cuando el tejado de la casa se desplomó y lo sepultó bajo los escombros. Tras quedar sin aire durante varios minutos, Herbert estuvo comatoso durante dos meses y medio y desde entonces ha sido sometido a tratamientos de terapia.

Videos de sus tratamientos lo mostraban al parecer incapaz de comunicarse con los demás y apenas consciente de su entorno.

Manka declinó comentar acerca del estado actual de su sobrino ni si el aparente progreso continuaba esta semana. La familia busca privacidad mientras los médicos evalúan al paciente, dijo el tío.

No obstante, afirmó que Herbert "descansa cómodamente". Uno de los visitantes a la casa de salud fue el bombero Anthony Liberatore, quien contó que el paciente "había estado despierto hasta altas horas de la madrugada, hablando con sus hijos y escuchando lo que éstos han estado haciendo en los últimos años".

Los hijos de Herbert tenían 3, 11, 13 y 14 años de edad, respectivamente, cuando el paciente fue lesionado.

La doctora Rose Lynn Sherr del Centro Médico de la Universidad de Nueva York dijo que cuando los pacientes se recuperan de lesiones cerebrales suelen hacerlo al cabo de dos o tres años. "Que ocurriese algo así después de diez años es algo casi insólito", dijo. "Pero algunas veces ocurren esas cosas y la gente se recupera de repente y no sabemos por qué".

Herbert tiene algunos momentos de lucidez, pero aún le queda "un largo camino por recorrer" en su recuperación, dijo ayer su esposa.

Ayer, en una conferencia de prensa en un hospital en Buffalo, Nueva York, Linda Herbert relató que su esposo continúa percibiendo estímulos, pero las conversaciones "no son tan buenas como la del sábado, pero mucho mejor que antes".

La mujer, visiblemente conmovida por el impacto del hecho de que su esposo haya recuperado la lucidez, señaló que su hijo adolescente Nicholas está "emocionado por poder hablar finalmente con su padre".

El médico Jamil Ahmed, el terapista de Herbert en el Centro Médico del condado de Erie, indicó que cuando comenzó a tratar al bombero, hace dos años y medio, no hablaba ni se movía.

"Intenté estimularlo, pero no hubo respuesta". Cuando vio al hombre el sábado, Herbert había dado un gran paso.

"Estaba sacudiendo su cabeza, moviendo sus manos y contando de uno a 200", dijo el médico.

Ahmed explicó que los estados de lucidez del paciente fluctuarán, pero es optimista de que la mejoría continuará.

Otro caso

Una madre argentina y su hijo

María Liliana Díaz, la madre de Javier Ameijeiras –quien después de un año salió de un estado vegetativo persistente en el que había quedado al perder el 50% de su cerebro tras un accidente en una moto y cuyo caso difundió ayer el diario "Clarín"-dijo ayer a Radio Mitre que a su hijo "lo tuvieron como un descarte, como alguien a quien no tenía sentido ayudar".
Ante una pregunta, María Liliana dijo creer el estado de su hijo mejoró tanto por su propio deseo de tenerlo a su lado y por "la ayuda de Dios", y resaltó la colaboración de sus vecinos.

EN CORDOBA MUCHOS HABLAN DE "MILAGRO"

Sábado | 23.07.2005

Desahuciado, salió de un coma profundo y recuperó el habla Tiene 16 años y se cayó de un techo en el colegio.
Le daban 5% de posibilidades de vida.


Nadie sabe lo que Mario soñó en su larga noche desde el 17 de marzo hasta hace apenas un mes, cuando despertó, silencioso, de un coma profundo. Lo que sí se sabe, es lo primero que dijo el miércoles cuando, a las cuatro y media de la tarde, abrió sus ojos milagrosamente ante una enfermera y la saludó en inglés: "Good evening" , le sonrió, y la mujer lloró de emoción.

Es que el chico de 16 años, y con lesiones cerebrales provocadas por una caída, sufrió heridas tan graves que todo indicaba que no volvería a pronunciar palabra.

Pero el cerebro guarda aún tantos misterios, que el pibe a quien se le pronosticó un silencio sin fin no sólo habla, sino que hasta recuerda la clave de la computadora que usa en el cíber de su barrio: matrix 0304.

El doctor Rodolfo Castillo Morales, director del Instituto Modelo de Rehabilitación Neurológica Fundación Rayo de Sol, tampoco sale de su asombro: "Creo que hay cosas que no tienen explicación. Mario tiene su centro del lenguaje dañado por un traumatismo severo, la visión bloqueada; así que la pregunta es cómo puede ahora hablar y ver".

Según el médico, "segmentos cerebrales de las áreas del lenguaje del chico debieron ser extirpados" y, cuando recuperó el habla, "no sólo lo hace con claridad, sino que no balbucea ni babea", describió.

La tragedia, que por estos días vive un capítulo que muchos califican de milagroso, comenzó el jueves 17 de marzo, cuando Mario estaba jugando al fútbol en el gimnasio de su colegio, el IPEM 157 de barrio General Paz, a pocas cuadras del microcentro cordobés.

"La pelota fue a parar al techo de un tinglado —contó a Clarín el papá del chico, Nicolás Almonacid, de 43 años—. Mi hijo subió a buscarla y, tuvo tanta mala suerte, que pisó una claraboya y cayó desde ocho metros de altura".

Siempre según su papá, el cuerpo de Mario pegó en la caída contra unos tubos de calefacción que le produjeron quebraduras en las costillas que se incrustaron en su pulmón izquierdo y, al final, un "terrible golpe en la cabeza" que le produjo tal conmoción que en el Hospital de Niños provincial "me dijeron que tenía sólo un cinco por ciento de posibilidades de sobrevivir".

Nicolás Almonacid asegura que, aun en ese momento, ni él ni su familia bajaron los brazos. "Con Silvana, mi esposa; mi hija Fátima, de 18, y Micaela, de 9, comenzamos a rezarle a Dios pidiéndole el milagro", cuenta.

Y, al parecer, Dios los escuchó. En la mañana del miércoles, Fátima oyó atónita cómo su hermano le decía "clarito, clarito", "te amo mucho". El otro disparo al corazón lo recibió el propio Nicolás. "¿Usted se imagina? —interroga, aún estremecido— Yo asomé la cabeza por la puerta de la habitación de mi hijo, él me sonrió y me dijo, como si nada, ¡Hola, papá!. Todavía me tiemblan las piernas cuando lo cuento".

El doctor Rodolfo Castillo Morales abona el estupor que vive la familia. "Es que no es para menos —justifica—, Mario tiene una hemiplejia que lo hará caminar con elementos ortopédicos, y en el tremendo golpe que se pegó contra el piso tuvo hemorragias cerebrales bilaterales que le afectaron directamente las áreas del lenguaje. Era impensable que pudiera hablar. Tal vez lo haría con dificultad y con un tratamiento de algunos años. Ni el más optimista podía imaginar lo que ahora sucede", le explicó a este diario.

Mientras que el médico pronostica que "la recuperación irá progresando poco a poco pero segura y firme", la familia de Mario cuenta que el chico ahora "no para de hablar", que es "re-feliz" .

ESTADOS UNIDOS: EL INCREIBLE CASO DE UN HOMBRE DE 39 AÑOS

Volvió a hablar luego de 19 años

Había sufrido un accidente automovilístico en 1984 y estuvo en coma 17 años.
En 2001 empezó a conectarse con gestos. Y el 12 de junio último pronunció su primera palabra: "mamá".

Clarín.com. Jueves 10 de julio de 2003 Año VII N° 2656
ARKANSAS, ESTADOS UNIDOS. AP Y EFE.

Terry Wallis tiene 39 años. Y desde hace 19 está internado en un hospital de Estados Unidos debido a un accidente de tránsito que lo mantuvo en estado de coma hasta hace dos años y, además, lo dejó paralítico. Hace dos semanas empezó a recuperarse: puede hablar y caminar aunque lo hace con dificultad.
"Esto es un milagro", dijo su esposa, Sandi Wallis. El hombre está internado en el Centro de Rehabilitación y Cuidados del Condado Stone, desde que sufrió un accidente el 13 de junio de 1984.

Hace casi un mes, el 12 de junio pasado, Wallis pronunció su primera palabra después de años de absoluto silencio, aunque la noticia se conoció recién ayer. Fue cuando una de las enfermeras que lo cuida le preguntó quién era la persona que lo había visitado. "Mamá", respondió sorpresivamente el hombre. En estos días fue incorporando otras palabras a su vocabulario como "papá" y "leche" pero habla en forma lenta y le cuesta articular las palabras. También se animó a caminar un poco y los médicos explicaron que su memoria a corto plazo es limitada debido al daño cerebral que sufrió.

Según contaron los médicos, el paciente había despertado de su coma hace un par de años pero hasta ahora sólo respondía a algunas preguntas con gestos de aprobación o desacuerdo y con pestañeos.

Wallis tiene una hija de 19 años, Amber, que nació poco antes del accidente de su padre. Ese día, el hombre viajaba en su auto acompañado de un amigo. El coche cayó en un barranco. Fueron encontrados al día siguiente bajo un puente. El amigo había muerto y Wallis estaba en coma.

El coma implica ausencia de conciencia, es decir de capacidad de relacionarse con uno mismo o con los demás. Durante el coma fallan los intercambios nerviosos necesarios para el almacenamiento y las manifestaciones de los mensajes cerebrales. Los expertos sostienen que no existen dos comas iguales aunque todos se caracterizan por la ausencia o escasez de respuestas a estímulos. En este estado, el cerebro puede entrar en una especie de "caja oscura", del que el paciente puede salir en horas, meses o nunca.
Entre las principales causas del estado de coma, que puede ser superficial o profundo, figuran las encefalitis infecciosas, los traumatismos craneales y la patología vascular extensa. También pueden causarla la meningitis grave, la hiperglucemia, una patología hepática, una complicación del hipotiroidismo o un fallo anestésico.

Wallis no es el único en despertar del coma después años. Patricia White Bull, una india siux del suroeste de Estados Unidos estuvo 16 años en coma y despertó. La mujer entró en ese estado cuando se le formó un coágulo de sangre en el pulmón mientras daba a luz, por cesárea, a su cuarto hijo. El coágulo le impidió respirar durante unos instantes. Los médicos la resucitaron pero la falta de oxígeno le provocó un daño severo en el cerebro. En marzo de 1997, un joven inglés que había sido víctima de una avalancha en la cancha de fútbol de Hillsborough, en Sheffield, salió de un coma después de 8 años. Andrew Devine había sufrido un daño cerebral.

Un año antes en Estados Unidos, el oficial Gary Dockery se despertó de un coma, luego de siete años.

Una mujer con muerte cerebral da a luz en Estados Unidos

YOLANDA MONGE - Washington

EL PAÍS - Sociedad - 04-08-2005

Devastada por la metástasis de un cáncer, Susan Torres, de 26 años, sufrió muerte cerebral el pasado 7 de mayo. Torres estaba embarazada de 15 semanas. Desde que perdió la consciencia ha sido mantenida con vida de manera artificial para permitir el desarrollo del feto. El martes dio a luz por cesárea en un hospital de Arlington y fue desconectada ayer de la máquina que la mantenía viva. Durante el parto no hubo ningún tipo de complicación y el bebé se encuentra en buen estado, según informó su cuñado Justin Torres al periódico Richmond Times Dispatch. La niña, de nombre Susan Anne Catherine Torres, pesó al nacer tan sólo 812 gramos y medía 34 centímetros.

El marido de Susan, Jason Torres, ha permanecido a su lado los tres meses del coma de la mujer. Le tomaba la mano y le hablaba, según informaba ayer The Washington Post. Hasta que el cuerpo invadido por el cáncer de su esposa fue desconectado ayer de las máquinas que la han mantenido con vida las pasadas 13 semanas, y se le permitió morir. Sucedió lo que tanto su marido, como los familiares y el equipo médico consideraban como un hecho "inevitable".

Mientras se le prolongó artificialmente la vida a Susan, el bebé creció dentro de su vientre pero, al mismo tiempo, también seguía desarrollándose el melanoma cerebral que se extendió sin tregua por pulmones, hígado y otros órganos vitales. La semana pasada no había signos de que el cáncer hubiera alcanzado la placenta. Pero se planteaban muchas otras complicaciones -sobrevino por ejemplo una infección- que hicieron tomar a los médicos la decisión de adelantar el parto. El mes pasado la hoy recién nacida había entrado en la 24 semana de gestación, punto crítico considerado por los doctores como necesario para que el niño pueda contar con razonables posibilidades de sobrevivir.

Un italiano que estuvo en coma dice que pudo oírlo todo
Reuters. 05.10.2005 - 21:23h

ROMA (Reuters) - Un italiano que pasó dos años en un coma profundo en el que se supone que estaba inconsciente y que fue calificado por los médicos como de prácticamente muerto, se despertó diciendo que pudo oír y entender todo lo que pasó a su alrededor durante ese periodo, dijo su familia.

Salvatore Crisafulli, padre de cuatro hijos, ha descrito su caso de ´milagro´ que prueba que las causas perdidas son de todo menos desesperanzadoras y su recuperación parece haber reforzado las opiniones de los italianos que se oponen a las medidas para acabar con la vida.

Aun incluso cuando el caso no es comparable médicamente, su hermano llamó a Crisafulli ´un caso italiano de Terri Schiavo´, en referencia a la mujer de Florida que murió en marzo después que le fuese desconectado el tubo alimenticio.

Los doctores decían que no era consciente, pero entendí todo y lloraba de desesperación´, dijo Crisafulli a los medios italianos el miércoles.

Los comentarios fueron repetidos por su hermano en Sicilia mientras Crisafulli, de 38 años, se comenzaba a recuperar lentamente.

Salió hace tres meses del coma, causado por un accidente de tráfico en 2003, pero sólo empezó a hablar recientemente. Su primera palabra fue ´mamá´, dijo su madre a la prensa.

La noticia de su recuperación impactó en Italia casi al mismo tiempo que el comité bioético nacional defendía el cuidado obligatorio de los pacientes inconscientes - incluso de aquellos que se oponen a las medidas médicas extraordinarias para mantenerlos vivos. CONSCIENTE Y ESPABILADO

El comité de gobierno, que actúa como punto de referencia para los legisladores, votó a favor de la posición a finales del mes pasado, pero la declaración de la postura oficial está todavía siendo finalizada.

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